Las mesas, la barra y el escenario, en vivo
Cada mesa está numerada y dibujada con sus sillas: ves si está libre, ocupada o si ya pidió la cuenta, cuánta gente hay, cuánto lleva consumido y si llamó al mozo. Elegí la hora: a la tarde corre el happy hour, a la noche toca la banda. Tocá una mesa.
El plano lo armás una vez con tus mesas, sus sillas y la barra. Los precios de toda la demo son de ejemplo: en tu bar ponés los tuyos.
Pedir desde la mesa, despachar desde la barra
Cada mesa tiene su QR: el cliente ve la carta, pide sin instalar nada (se verifica con los últimos cuatro números de un DNI de la mesa), llama al mozo y ve su cuenta en vivo. En la franja del happy hour la carta muestra el 2x1 y lo cobra solo. El pedido cae partido: la barra ve sus bebidas y la cocina sus platos, y cada venta descuenta el stock según la receta.
Si la mesa prefiere hablar con una persona, el mozo carga el mismo pedido desde su celular. Un 2x1 descuenta las dos unidades del stock: por eso el barril baja igual aunque la segunda pinta no se cobre.
Cobrar la mesa sin hacer cuentas a mano
La mesa consume y paga al final. El mozo o la caja aplican un descuento de la casa, dividen la cuenta entre los que estén, suman la propina y cobran con el medio que sea. La plata de la barra y de las mesas va directo a tus cuentas: GVenue no toca un peso.
Cobro simulado: no se mueve plata real. Lo que cobrás acá ya suma en la caja del día, abajo.
Cuánto vendiste, cuánto costó y si la caja cierra
Al cierre ves la venta menos el costo de mercadería: lo que ganaste de verdad, con el impacto del happy hour adentro. Cargás insumos, recetas y costo una vez, y el sistema sabe cuánto rinde cada botella. El arqueo compara lo contado con lo que dice el sistema y, si no da, la diferencia queda escrita con su nota: no se acomoda.
«Según recetas» es lo que debería quedar después de cada venta; «contado» es lo que contó el encargado. La diferencia se valoriza al costo y te marca qué se está yendo.
Entradas para la banda, con la consumición adentro del QR
Cuando hay show, activás la venta de entradas. El que compra elige su entrada —con o sin consumición incluida—, paga y le llega el eTicket con QR. En la puerta se escanea con la cámara del celular, y en la barra el mismo QR canjea la consumición. Online y boletería suman al mismo aforo y al mismo informe.
Pago simulado: no se cobra nada ni se pide ningún dato real. En tu bar, lo pagado por transferencia o USDT: GVenue te liquida el 100 % a las 24 h de cada venta o después del evento, como elijas. La tarjeta por Mercado Pago es opcional. El cargo de servicio lo paga el comprador: vos cobrás el 100 % del valor de la entrada.
Saber quién vuelve y quién consume, por DNI
Cada entrada y cada consumo arman la ficha del cliente por DNI. Tenés tu base con el ranking de los que más vienen y de los que más consumen, para que el que vino una vez al show vuelva. Si compraste una entrada arriba, ya estás en la lista.
Nombres y DNI de ejemplo. Los mails de tu base salen sólo a quienes aceptaron recibirlos, con link de baja.
Tres cosas que conviene saber antes
Preferimos decirlas ahora y no el viernes a las once.
La plata de la barra no pasa por nosotros
Lo que cobrás en mesas y barra entra a tus cuentas: efectivo, tu posnet, tu cuenta para transferencias. GVenue no lo liquida ni cobra porcentaje sobre eso. Lo que liquidamos nosotros son las entradas pagadas por transferencia o USDT.
Sin molinetes
Los dimos de baja por ahora: en el estudio que hicimos, la validación por QR con el celular, el control de reingreso y el aforo en vivo ya cubren la puerta sin hardware extra.
El tap de una pulsera es más rápido
En una barra a full, apoyar una pulsera gana por segundos a escanear un QR. A cambio, no comprás ni administrás pulseras, y la consumición queda atada a la entrada y al DNI.