GVenue es web: se configura desde cualquier ciudad del país sin instalar nada y sin comprar hardware. Estas son las plazas donde más se busca — y lo que cambia en cada una.
Transferencia y USDT: el 100 % liquidado en menos de 24 h hábiles. Tarjeta: directo a tu Mercado Pago en el momento de la venta. El cargo de servicio lo paga el comprador, así que vos recibís el valor completo de la entrada.
Sin app que instalar y sin hardware obligatorio: la cámara valida y sale verde, amarillo o rojo. Molinetes y lectores se integran si ya los tenés. Plan B por DNI cuando hace falta.
Pantalla pública de aforo para seguridad, y al cierre el informe con recaudación por categoría, por origen y por RRPP, con la demografía de quién entró.
El que compra elige su lugar sobre el plano de tu salón, y ese lugar se vende exactamente una vez. Sirve igual para una disco con VIP que para un teatro con butacas numeradas.
Insumos, recetas y costo por trago, promos y happy hour por franja, y auditoría de merma. La plata de la barra es 100 % tuya: GVenue no cobra nada sobre la barra.
Cada RRPP con su portal, su link y su comisión en vivo. Sabés quién vendió qué sin pedirle a nadie que te pase un número.
GVenue presta servicio en las 23 provincias y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Las ciudades de abajo tienen su propia página porque son donde más se busca este tipo de sistema, pero el servicio es el mismo en todo el país: Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Misiones, San Juan, San Luis, Santa Cruz, Santiago del Estero, Tierra del Fuego incluidas.
No hay diferencia de precio ni de funciones por provincia. Lo único que necesitás para cobrar con tarjeta es tu propia cuenta de Mercado Pago — la plata entra ahí, en el momento de la venta, sin pasar por nosotros.
Casi todo el software de la noche lo escribe alguien que nunca cerró una caja a las seis de la mañana. Se nota en cosas chicas: el botón que falla en silencio, el informe que suma lo que no hay que sumar, el precio que hay que tipear a mano en plena barra llena.
GVenue se desarrolla adentro de clubes que están operando. Cada función nace de un problema real de una noche real y se corrige a la semana siguiente, con el club funcionando. El cajero no puede tipear un precio, porque en la práctica ahí es donde se va la plata. El aforo se cuenta y no se estima, porque el número es una obligación legal. La caja se arquea contra lo que se contó, no contra lo que debería haber.
Y la barra no paga comisión. Lo que factura GVenue es el servicio sobre la entrada, y por default lo paga el comprador: lo que vende la barra es del club, entero. Un sistema que también se quedara con una parte de la barra sería un socio, no una herramienta.
No setup fee, no monthly fee. Set up your event in minutes and the money is yours — GVenue doesn't sit on it.