Ushuaia vive dos temporadas que no se parecen: en invierno el esquí en el Cerro Castor; en verano los cruceros, muchos rumbo a la Antártida. Y la luz le cambia el horario a todo: en diciembre el sol se pone pasadas las diez de la noche; en junio, antes de las seis de la tarde.
Transferencia y USDT: te rendimos el 100 % a las 24 h de cada venta o después del evento, como elijas. En cobro directo entra a tu propia cuenta, y la tarjeta es opcional: por Mercado Pago, con la cuenta del local. El cargo de servicio lo paga el comprador, así que vos recibís el valor completo de la entrada.
Sin app que instalar y sin hardware obligatorio: la cámara valida y sale verde, amarillo o rojo. Plan B por DNI cuando hace falta.
Pantalla pública de aforo para seguridad, y al cierre el informe con recaudación por categoría, por origen y por RRPP, con la demografía de quién entró.
El que compra elige su lugar sobre el plano de tu salón, y ese lugar se vende exactamente una vez. Sirve igual para una disco con VIP que para un teatro con butacas numeradas.
Insumos, recetas y costo por trago, promos y happy hour por franja, y auditoría de merma. La plata de la barra es 100 % tuya: GVenue no cobra nada sobre la barra.
Cada RRPP con su portal, su link y su comisión en vivo. Sabés quién vendió qué sin pedirle a nadie que te pase un número.
La noche de Ushuaia tiene una característica que le cambia la operación a cualquiera que trabaje ahí: tiene dos temporadas al revés, la del esquí en invierno y la de los cruceros en verano, y la luz le mueve el horario a la noche. No es un detalle de marketing — decide cuánta gente entra junta, cuántas manos hacen falta en la puerta y en qué momento de la semana se juega la recaudación.
Ushuaia tiene una estructura de año muy suya: dos temporadas altas en lugar de una, y opuestas. En invierno, el esquí en el Cerro Castor, con una temporada de nieve que suele estirarse hasta octubre; en verano, los cruceros y el turismo que llega para embarcar hacia la Antártida. Entre una y otra la ciudad cambia de público, de ritmo y de horario.
El horario lo pone la luz. A esta latitud, en diciembre el sol se pone pasadas las diez de la noche y en junio antes de las seis de la tarde. Eso mueve el momento fuerte de la noche: en invierno el after del esquí empieza cuando ya oscureció, a media tarde, y en verano la salida arranca casi a medianoche. Las promos y el happy hour por franja horaria tienen que acompañar eso, temporada por temporada.
Y la ciudad tiene un público doble: el residente, que sale todo el año y repite, y el visitante, que está pocos días, no conoce el lugar y decide desde el teléfono. Para el primero importa que la noche funcione igual cada vez; para el segundo, que la entrada se compre sin crear cuenta y llegue al mail en el momento. Las dos cosas pasan en el mismo local, muchas veces la misma noche.
Lo de arriba vale igual en Tolhuin y Río Grande.
Río Grande, del lado atlántico de la isla, es la otra gran ciudad de Tierra del Fuego y tiene una noche distinta: menos turística, con su propio público y su propia industria. Tolhuin, en el medio, es la parada obligada entre las dos.
El viaje entre Ushuaia y Río Grande se hace por ruta, y en invierno con nieve, así que el que viaja para un evento decide antes y compra antes. Para un local de cualquiera de las dos, la venta anticipada con QR al instante es la que le asegura el lugar al que viaja y le dice al local cuánta gente esperar.
GVenue se desarrolla adentro de clubes que están operando: cada función nace de un problema real de una noche real y se corrige a la semana siguiente, con el club funcionando. Por eso el cajero no puede tipear un precio, el aforo se cuenta en vez de estimarse y la caja se arquea contra lo que se contó. Y por eso la barra no paga comisión: GVenue no se lleva un porcentaje de lo que vende la barra, que es del club, entero.
Vender entradas no tiene setup ni mensualidad: el cargo de servicio lo paga el comprador. Los demás módulos tienen su precio por mes a la vista en /armar, y van sin abono si vendés tus entradas con GVenue y llegás a 300 entradas pagas por mes (promedio de los últimos 3 meses).