En el Partido de la Costa la temporada se juega con rotación: la familia que alquiló la carpa el martes no es la del viernes, y el balneario tiene que saber en el momento qué está libre, quién pagó y hasta cuándo. GV Beach es una licencia de temporada: la carpa, la sombrilla, el estacionamiento y la barra quedan 100 % tuyos, sin comisión sobre el consumo.
Sectores como son de verdad, precio por sector y estado en vivo.
Cada lugar con su forma y su orientación según el vehículo, y la ocupación en vivo.
Receta por trago, conteo desde el celular al abrir y al cerrar, y auditoría botella por botella.
Sigue cobrando offline y sincroniza sola cuando vuelve la señal.
Ingreso y egreso escaneados, con el número de adentro al momento.
Cero plástico que comprar o reponer, y cero comisión sobre el consumo.
El Partido de la Costa no vive de una noche grande: vive de noventa días seguidos con la playa llena de gente distinta. Eso cambia lo que el sistema tiene que resolver. No se trata de vender mil entradas en dos horas, sino de saber a las once de la mañana de un jueves cualquiera qué carpa está libre, cuál se alquiló hasta el domingo y cuál se desocupa al mediodía, sin que nadie tenga que caminar hasta la arena a mirar.
La otra particularidad es el personal. En un corredor donde la temporada se hace con gente que entra en diciembre y se va en marzo, el conocimiento no puede vivir en la cabeza del que atiende. Los precios por sector, las consumiciones que incluye cada carpa y los medios con los que se puede cobrar viven en el sistema: el que está en el mostrador elige, no tipea. Al cerrar el día, el arqueo dice quién cobró qué, y eso no depende de que nadie se acuerde de anotar.
Y como acá casi todo el movimiento es de día y sin entrada, el modelo de cobro importa: una licencia de temporada de monto fijo le sirve a un balneario que factura carpa, sombrilla y barra, y al que un sistema que se lleva un porcentaje de cada consumición le sale mucho más caro justo en los días buenos.
Los balnearios de San Clemente del Tuyú, Las Toninas, Costa Azul, Aguas Verdes y La Lucila del Mar tienen el mismo pulso: mucha familia, estadías cortas y el fin de semana largo como pico. Todo lo de arriba se usa igual en cualquiera de ellos, y si manejás dos paradores en dos localidades, cada uno lleva su plano, su stock y su caja por separado.
Para el que alquila su balneario a terceros para un evento puntual, la noche se arma aparte del movimiento de playa: su propia lista, su propio aforo y su propia caja, sin mezclarse con la carpa del día.
El demo está abierto 24/7 y sin clave. Si querés, lo vemos juntos con tu plano y tus sectores: la temporada se decide ahora, no en diciembre.