San Luis es una ciudad universitaria con las sierras a un rato de auto. Durante el año la noche la mueve el estudiante; en verano compite con la de Potrero de los Funes y Juana Koslay. Y la provincia tiene además su propia plaza turística en Merlo.
Transferencia y USDT: te rendimos el 100 % a las 24 h de cada venta o después del evento, como elijas. En cobro directo entra a tu propia cuenta, y la tarjeta es opcional: por Mercado Pago, con la cuenta del local. El cargo de servicio lo paga el comprador, así que vos recibís el valor completo de la entrada.
Sin app que instalar y sin hardware obligatorio: la cámara valida y sale verde, amarillo o rojo. Plan B por DNI cuando hace falta.
Pantalla pública de aforo para seguridad, y al cierre el informe con recaudación por categoría, por origen y por RRPP, con la demografía de quién entró.
El que compra elige su lugar sobre el plano de tu salón, y ese lugar se vende exactamente una vez. Sirve igual para una disco con VIP que para un teatro con butacas numeradas.
Insumos, recetas y costo por trago, promos y happy hour por franja, y auditoría de merma. La plata de la barra es 100 % tuya: GVenue no cobra nada sobre la barra.
Cada RRPP con su portal, su link y su comisión en vivo. Sabés quién vendió qué sin pedirle a nadie que te pase un número.
La noche de San Luis tiene una característica que le cambia la operación a cualquiera que trabaje ahí: es una ciudad universitaria con las sierras a un rato de auto, y en verano su noche compite con la de Potrero de los Funes y Juana Koslay. No es un detalle de marketing — decide cuánta gente entra junta, cuántas manos hacen falta en la puerta y en qué momento de la semana se juega la recaudación.
San Luis tiene una noche que se explica en buena parte por la Universidad Nacional de San Luis: una población estudiantil grande, que en parte viene de otras ciudades y vive en la capital durante el año. Eso hace que el calendario de la noche siga al de la facultad —el arranque de clases, los parciales, el receso de invierno— más que al de las vacaciones de todo el mundo.
En verano la ecuación cambia. Las sierras quedan a un rato de auto, y Potrero de los Funes y Juana Koslay se vuelven lugar de salida, con eventos al aire libre y de temporada. Para un local de la ciudad eso quiere decir que el público no desaparece: se reparte, y gana el que vende antes. La preventa deja de ser un extra y pasa a ser la forma de saber si la noche vale la pena.
Y en una ciudad de estudiantes el que vende muchas veces es otro estudiante. Cada RRPP con su link y su comisión en vivo convierte esa red informal en algo medible: al cierre se sabe qué grupo llenó la noche y cuál no movió una entrada, y la comisión sale calculada, sin planilla.
Lo de arriba vale igual en Juana Koslay, Potrero de los Funes, La Punta, El Volcán, Villa Mercedes y Villa de Merlo.
Juana Koslay y La Punta están prácticamente pegadas a la capital y comparten su noche; Potrero de los Funes y El Volcán son la escapada corta, donde en temporada aparecen eventos que se arman y se desarman en un predio. Para esos eventos sirve que no haya nada que instalar: la puerta se valida con el teléfono y la venta es por link.
Más lejos, la provincia tiene otras dos noches que no se parecen a la de la capital: Villa Mercedes, la segunda ciudad, con público propio, y la Villa de Merlo, que vive del turismo serrano todo el año. En Merlo el que compra casi nunca es de ahí: llega por unos días y decide desde el teléfono, así que la entrada tiene que poder comprarse sin crear cuenta y llegar al mail en el momento.
GVenue se desarrolla adentro de clubes que están operando: cada función nace de un problema real de una noche real y se corrige a la semana siguiente, con el club funcionando. Por eso el cajero no puede tipear un precio, el aforo se cuenta en vez de estimarse y la caja se arquea contra lo que se contó. Y por eso la barra no paga comisión: GVenue no se lleva un porcentaje de lo que vende la barra, que es del club, entero.
Vender entradas no tiene setup ni mensualidad: el cargo de servicio lo paga el comprador. Los demás módulos tienen su precio por mes a la vista en /armar, y van sin abono si vendés tus entradas con GVenue y llegás a 300 entradas pagas por mes (promedio de los últimos 3 meses).